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POR UNA COLOMBIA CARDIOPROTEGIDA

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Pocos conocen las exigencias de la Resolución 1441 de 2013 del Ministerio de Salud y Protección Social, por la cual se definen los procedimientos y condiciones que deben cumplir los Prestadores de Servicios de Salud para habilitar los mismos. Dicho cumplimiento tiene un plazo próximo a vencerse, cuyo desconocimiento prevé como sanción, entre otras cosas, el cierre indefinido del establecimiento; esto convierte a la cardioprotección en un deber legal más que en una simple opción, gran avance legislativo que esperemos encuentre eco en una buena gestión administrativa por parte de las entidades competentes, por el bienestar de los colombianos.

  ¿QUIENES ESTÁN OBLIGADOS?

 La mencionada resolución tiene por objeto establecer los procedimientos y condiciones, así como el manual de habilitación que deben cumplir:

a) Las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud,

b) Los Profesionales Independientes de Salud,

c) Los Servicios de Transporte Especial de Pacientes, y

d) Las entidades con objeto social diferente a la prestación de servicios de salud, que por requerimientos propios de su actividad, brinden de manera exclusiva servicios de baja complejidad y consulta especializada, que no incluyan servicios de hospitalización ni quirúrgicos.

 

 
 
EQUIPOS EXIGIDOS POR LA NORMA.

 El cumplimiento de las disposiciones contenidas en dicha resolución es de obligatoria verificación por parte de las Entidades Departamentales y Distritales de Salud, en lo de su competencia.

Los Prestadores de Servicios de Salud con servicios habilitados a la entrada en vigencia de esta resolución promulgada, el 6 de mayo del 2013, tendrán hasta el 31 de mayo de 2014, para cumplir con las condiciones de habilitación definidas en el Manual de Habilitación de Prestadores de Servicios de Salud, dentro de las cuales encontramos en reiteradas ocasiones la inclusión de equipos de cardio protección (desfibriladores) como parte de la dotación no solo en el servicio de traslado asistencial básico, sino en la atención pre hospitalaria y en servicio de brigadas o jornadas extramurales.

La proximidad de la fecha de entrada en vigencia de la norma, cuyo desconocimiento conlleva hasta el cierre del establecimiento, convierte en prioritaria la adquisición de equipos y CAPACITACIÓN del personal adscrito a la entidad en el manejo de los mismos, ya que como en todo mandato legal, la ignorancia de la Ley no exime de responsabilidad.

  CAMINO RECORRIDO EN CARDIOPROTECCIÓN

Pero dicha exigencia no es nueva, el Decreto 3888 de 2007, por el cual se adopta el Plan Nacional de Emergencia y Contingencia para Eventos de Afluencia Masiva de Público, establece en su anexo técnico 3 la exigencia de los mencionados equipos  en lugares de congregación masiva, siendo estos: Estadios, plazas, coliseos, parques, plazas de toros, hipódromos, autódromos, velódromos, pistas, clubes deportivos, auditorios, salas de teatro, salones de exhibición, salas de convenciones, iglesias y lugares de culto, parques, etc.

Sin embargo hasta la fecha, ante la ausencia de sanciones y de control por parte de las entidades competentes, el cumplimiento de la norma en cuestión no ha sido eficaz, como tampoco lo fue al trámite dado al proyecto de Ley 149 de 2008 que tenía por objeto atender directa e inmediatamente a la población en el goce de su vida, creando la obligatoriedad que determinados lugares públicos y privados con alta afluencia de personas contara con cardio desfibriladores Externos Automáticos (DEA), dicho proyecto de Ley como muchos otros de interés general, ha quedado en el olvido, esperando que algún día el derecho fundamental a la vida y a la salud tengan prioridad.

Pero es muy importante anotar que el objetivo de la ley va más allá de obligar a las entidades a tener un equipo de dotación, solo por cumplir la ley misma. El verdadero objetivo es poder salvar vidas de personas que pueden sufrir un paro cardiaco en cualquier momento y en cualquier lugar, permitiendo revertir ese paro cardíaco en el menor tiempo posible para evitar muertes que son evitables. Entonces es necesario ir más allá de tener los equipos, que aunque la ley ya lo obliga, muchas entidades oficiales y privadas evaden y se pasan “la ley por la galleta” por disminuir los costos de operación, aun a riesgo de que se pierdan vidas humanas (como si esa vida humana se pudiera pagar con unos pocos pesos que vale el equipo). Los mismos entes de control evaden su responsabilidad de vigilar que se cumpla con la ley, y no sancionan a quienes les hacen el quite a esta obligación de velar por el derecho a la vida de las personas que están bajo su cuidado y responsabilidad.

       !!! MANOS A LA OBRA Y CARDIO PROTEGETE YA!!!

HOST tuvo la oportunidad de entrevistar a nuestro querido imitador de oficio de vida y médico de profesión Camilo Cifuentes, y él nos relató con sus palabras uno de tantos momentos vividos al tener que salvar una vida... pero nunca a un amigo por un paro cardiaco:

“Hace unos días, después de muchos años de no hacerlo, el destino y Dios, me pusieron la tarea de, en medio de un reencuentro con la infancia, carcajadas por historias de juventud, la alegría de las historias de  amistad, de ires y venires, con un amigo que no veía igualmente hace mucho tiempo, y a quien de pronto en aquel centro comercial tuve la fortuna de reencontrar y enfrentarme a una situación impactante por varios motivos. El primero de ellos, y quizá el más emotivo, fue que ese amigo entrañable de un momento a otro presenta un PARO CARDIORESPIRATORIO, situación de por si dramática, que me obligo a hacer un flashback y reaccionar como cuando me tocaban a diario ese tipo de situaciones y era mi diario actuar en mi ejercicio como médico de urgencias. Pero después de 14 años de no hacerlo, fue algo simplemente indescriptible.

No solo me impacto ayudar a salvar la vida a mi amigo, sino tanbien reflexionar sobre las reacciones de la gente alrededor, de las autoridades del centro comercial y por último de las entidades de salud, todas equivocadas. La gente alrededor, por las conductas que aunque eran bien intencionadas, fueron todas más de desespero que de conocimiento, hasta de llevar removedor para poner al paciente a oler a fin de revivirlo. Las autoridades del centro, porque no tenían plan de contingencia efectivo, ni ágil; y las entidades médicas por la demora en reaccionar, que fue casi de 40 minutos.

Todo esto me llevó a sacar una conclusión: no estamos preparados para las emergencias que se presentan de repente a nuestro alrededor, llámense: caídas, accidentes de tránsito, fracturas, quemaduras, pero sobre todo y ahora lo más común en las muertes de repente EL PARO CARDIACO, y todo esto es por una sencilla razón: no estamos capacitados para ello, empezando por casa. No existe un plan de emergencias o una capacitación mínima para actuar acertadamente en caso de alguna de las anteriormente  señaladas. Y si, es seguro que todos tenemos buenas intenciones, pero generalmente hacemos más daño con nuestro actuar por simple ignorancia. No hay planes de prevención y promoción que lleguen al ciudadano común y corriente, de pronto en las multinacionales, pero... ¿Acaso usted señor lector sabe qué hacer si esto pasa en casa con un familiar suyo? ¿Sabe cómo cardioproteger a su círculo cercano? ¿Aparte de llamar al 123 sabe cómo salvar una vida o siquiera evitar causar más daño del ya sufrido por el implicado? 

Ahora somos nosotros también, los ciudadanos de a pie, la población normal, los que estamos obligados a exigir que se cumpla la ley. A exigir nuestro derecho fundamental a la vida, y a que quienes están obligados a proporcionar lo necesario para que se cumpla ese derecho, lo cumplan sin dilaciones y completamente; no a medias para ahorrarse unos pesos, que pueden costar muchas vidas.

Somos nosotros quienes tenemos que exigir que los lugares donde estemos sean ZONAS CARDIOPROTEGIDAS, de tal forma que nadie tenga que volver a morirse de un paro cardiaco, por no tener los recursos para atenderlo, cuando además la ley lo obliga.

Somos nosotros los responsables de capacitarnos para poder ayudar y atender esa emergencia, si sucede cerca de nosotros. Nuestro derecho a la vida también implica la responsabilidad de cuidar la vida de los demás y ayudar a preservarla si está en nuestras manos.

La revista HOST quiere unirse a una entidad en Colombia que está luchando por que se implante en todo el país las ZONAS CARDIOPROTEGIDAS, y que la mayor parte posible de la población, ojala todos, tengamos el conocimiento para hacer parte de esta nueva cultura de la CARDIOPROTECCION, que implica en esencia que nadie se vuelva a morir de repente, por un paro cardiaco, sin recibir la atención oportuna y adecuada.

Usted también tiene que hacer parte de esta nueva cultura de CARDIOPROTECCION y exigir que se les proporcione a todas las personas las ZONAS CARDIOPROTEGIDAS, y capacitarse, sin costo, para ayudar a salvar vidas.

Pronto sabrá cómo usted y su vecino puede unirse a la campaña “Por una Colombia Cardioprotegida”…


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